lunes, 16 de noviembre de 2009

El silencio de los corderos (1991) *****


Una de las mejores películas de los útimos veinte años, magistralmente rodada por Jonathan Demme, en la que no sólo está presente el terror psicológico y la intriga, sino también aparecen componentes de crítica social al machismo existente en determinados trabajos. Con una interpretación soberbia de Anthony Hopkins (Dr. Hannibal Lecter) dando vida a un psiquiatra condenado a cadena perpetua por los asesinatos cometidos para saciar su canibalismo. Hombre elegante, culto, educado, inteligente, refinado, presumido, mujeriego al que recurre veladamente el FBI a través de una de sus alumnas más aventajada en psicología y criminología Clarice Starling (Jodie Foster) en un intento de obtener información que pueda aportar pistas o pruebas sobre Buffalo Bill (Ted Levine), complejo asesino en serie que trae en jaque a la policía, incapaz de avanzar en la investigación sin la ayuda del prestigioso doctor, a cambio se le ofrecerá un regimen penitenciario menos severo, pero lo que a Hannibal interesa es información personal sobre Starling, quid pro quo. Destacar la escena de la chica conduciendo su coche y cantando American girl de Tom Petty.

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