miércoles, 11 de noviembre de 2009

The box (2009) ****


Acudo presto al estreno de la nueva del director de Donnie Darko (2001), mi película de culto favorita, Richard Kelly sin ningún conocimiento previo respecto de la trama o de los actores intervinientes. No me hace falta. Confío plenamente en el creador de la mencionada obra. Y no defrauda pese a la complejidad del guión, inoculando interés al espectador conforme la va desarrollando. La historia comienza en Richmond en la Navidad de 1976 cuando de madrugada el misterioso Arlington Steward (Frank Langella) deposita en la puerta de la casa de la familia Lewis formada por Arthur (James Marsden) y Norma (Cameron Diaz) y su hijo Walter (Sam Oz Stone) una caja con un aparato en su interior que de pulsar el botón recibirán un millón de dólares a cambio de la muerte de un desconocido. La decisión adoptada por el cónclave acarrea una serie de consecuencias inevitables por mor de una fuerza mayor extraterrenal de la que es imposible escapar. Castigo por primar el interés particular antes que el general. Una vez más, Kelly vuelve a sorprendernos con una arriesgada propuesta basada en el desarrollo de teorías científicas espaciales para solucionar problemas existenciales de difícil arreglo, llamada a convertirse en nueva pieza de culto. Parte de la banda sonora es compuesta por Regine Chassagne, músico fundador de Arcade Fire.

martes, 10 de noviembre de 2009

Kiss kiss bang bang (2005) ***


Enrevesado thriller detectivesco de frenético ritmo, no exento de gotas de humor negro, dificultoso de seguir por lo complicado del guión, secuenciado en cuatro días y epílogo, basado en la novela de Brett Haliday y dirigido por Shane Black (guionista de films de acción como Arma letal y El último gran héroe) en el que dos amigos de la infancia de un pueblecito perdido de Indiana, Harry Lockart (Robert Downey Jr.) y Harmony Faith Lane (Michelle Monaghan) coinciden en Los Ángeles, una ciudad superficial y mentirosa en lo que nada es lo que parece ser, tras veinte años en los que los sueños de la niñez se esfumaron dando paso a un presente embargado por una sensación de fracaso ante el incumplimiento de los objetivos marcados y en la que se verán envueltos en la resolución de un complicado caso encomendado al detective Gay Perry (Val Kilmer) cuyos cabos sueltos irán atando en pos de un desenlace excesivamente rizado y desaprovechado para un final tan ramplón.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Un hombre impone la ley (1969) ****


Doble sesión de cine y el tema va de trenes. James Flagg (Robert Mitchum) es el hombre que impone la ley en la ciudad de Progress, pueblo donde contrasta la mezcla de las tradiciones del viejo oeste con el inevitable progreso, evidente en la hilarante persecución final. John Mckay (Robert Kennedy) es un bandido. Ambos han sido enemigos durante mucho tiempo. En los albores del siglo XX, abandonada la juventud y en plena madurez, apartados por la sociedad al no considerarlos útil para el desempeño de sus respectivos oficios se ven obligados a trabajar juntos para impedir el asalto de la cuadrilla de Waco (David Carradine) al dinero transportado en el tren de la compañía Pinkelton. Bonito western con ricas tonadas musicales por parte de William Lava en el que el director Arthur Kennedy transmite un mensaje claro en defensa de la importancia de la experiencia de los hombres maduros en la vida para resolver problemas y la crítica a la juventud por la falta de valores y principios.

El coronel von Ryan (1965) ****


La estrella mediática del cantante Frank Sinatra (coronel von Ryan) le posibilita la interpretación en películas durante gran parte de su carrera. En la concerniente da vida a un coronel de la aviación del ejército de los EEUU que es capturado al sur de Italia por el ejército del Duce y trasladado a un campo de concentración de prisioneros mayoritariamente integrado por soldados del 9º regimiento de fusileros británico dirigido por el flemático mayor Eric Fincham (Trevord Howard) con el que los choques serán continuos ante la manera de dirigir a los militares presos. Una vez rendido el ejército italiano ante la invasión aliada de la península apenina y tras un previo intento de fuga abortado por tropas nazis son trasportados en tren hacia el norte, al que consiguen controlar, iniciándose una serie de peripecias intentando conseguir la liberación. Muy entretenida película de Mark Robson ambientada en la Italia del verano de 1943 con un excelente interpretación de Trevord Howard, un mediocre Frank Sinatra y un pequeño cameo de Rafaella Carra (Gabriella) con una trepidante huída en tren e inesperado final.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Algo para recordar (1993) *


Acudo con resquemor ante el título y la portada del DVD a la cita con la butaca ante la negativa del reproductor a pasar ... Y que le gusten los perros (2005), la escasez de alternativas en la programación televisiva y el empecinamiento de visionar una comedia romántica me conforman como siguiente y única opción con el indigesto segundo plato de Nora Ephron. Con un guión pobre y previsible, pero a su vez nada creíble, una decoración sobresaturada y horterísima de Navidad (clama al cielo el velero iluminado por bombillitas surcando la bahía) y una patética actuación de la guapísima Meg Ryan (Annie Reed) que en la Nochebuena mientras viaja sola en auto hacia la casa de sus futuros suegros escucha en un programa radiofónico la triste historia de un niño de ocho años Jonah Baldwin (Ross Malinger) que busca novia a su padre Sam Baldwin (Tom Hanks) enviudado hace un año para que supere la depresión que atraviesa, del que prenda instantáneamente por la ternura con la que recuerda a su difunta, sembrando de dudas su inminente matrimonio con el soso y aburrido Walter (Bill Pullman), se inicia una incipiente lucha entre corazón y cabeza según los consejos del film Tú y yo (1957) de Cary Grant.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Robin de los bosques (1938) *****


Impresiona la programación cinematográfica en sesión de madrugada de La 2. Grandes clásicos de la historia del cine. Lástima de horario que no puedan disfrutarla más público. Con los generalizados bodrios proyectados en la matiné de tarde. Inexplicable. ¿Quién puede resistirse a ver Robin de los bosques pese al trasnoche? El mejor film de aventuras de todos los tiempos dirigido por Michael Curtiz que teletransporta a la niñez. Excelente y colorista ambientación con magníficos decorados y preciosa vestimenta, inmejorables parajes en la localización de exteriores, magistral banda sonara acorde con el ritmo escénico, acertada elección y brillantísima interpretación de los actores, Curtiz se sirvió de la enemistad en la vida real entre Errol Flynn (Robin Hood) y Basil Rathbone (Sir Guy of Gisbourne) para sacar más jugo en las escenas en las que se enfrentaban... Y qué escenas, la iniciática en la que el príncipe Juan (Claude Rains) golpea la copa de vino anunciando el derramamiento de sangre que se avecina. La osada presentación de Robin ante los caballeros normandos seguidores de los usurpadores planes del príncipe, la proclamada fidelidad al rey Ricardo ausente en las Cruzadas y el llamamiento a los sajones a la rebeldía ante las vilezas y crueldades a las que son sometidos. Las pícaras captaciones de Little John (Alan Hale) y Friar Truck (Eugene Pallette) para su ejército de proscritos. El cortejo y adulación a la bellísima princesa normanda Maid Marian (Olivia de Havilland) pretendida por sir Guy. El pillaje contra los poderosos en el bosque de Sherwood repartiendo el botín entre los más necesitados. El campeonato de arqueros para los mejores de Inglaterra. Los copiosos y opíparos banquetes que transcurren durante el film abren el apetito a cualquiera... Una película para disfrutar una y otra vez, aunque sea a altas horas de la madrugada y robándole tiempo al sueño.

martes, 3 de noviembre de 2009

Lunas de hiel (1993) ****


Un crucero por el Mediterráneo con destino la India es el regalo de séptimo aniversario de boda de Nigel (Hugh Grant) y Fiona (Kristin Scott Thomas). Matrimonio avenido a los típicos convencionalismos y formalismos de la burguesía británica y en el que el conformismo y lo rutinario conforman el orden del día de una pareja que pese a su juventud huele a rancio por vestimenta y comportamiento. La irrupción en escena de la parisina, voluptuosa y sensual Mimi (Kristin Scott Thomas) tras previo tórrido baile y de su disminuido marido Oscar (Peter Coyote), estadounidense con pretensiones de escritor afincado a la ribera del Sena, con sus liberales, explosivas y en ocasiones aberrantes historias de su vida y sexo, en las antípodas del conformismo de los cónyuges ingleses, atraen por osadas a Oscar, pese a lo escandalizante del relato acudirá presto a su cita diaria, preso del irracional deseo de posesión y de la irresistible atracción que Mimi profesa en él. Película dirigida por Roman Polanski en la que da rienda suelta a sus más bajos instintos, en su estreno se vio envuelta en la polémica por su contenido sexual escabroso y a pesar del paso del tiempo determinados aspectos relacionados con el sexo siguen considerándose tabú. Otros como el del desmayo de la señora al final del metraje por la escena que contempla en el baile de fin de año, causan irrisoriedad por aceptados y comunes. Excelente la interpretación de los cuatro actores en sus respectivos estereotipos. A destacar la explosividad y belleza de Mimi y la banda sonora de Vangelis.